Poder, dinero y pecado; enorme estructura que se impone, somete y destruye a la persona, familia y sociedad vulnerable.
Por
Bernard Martínez Valerio
Analista Político, Católico Laico Consagrado y miembro de PLANAPONH
El relato bíblico desde su primer libro el génesis expone que desde la creación Dios altísimo con su enorme misericordia vió que a todo lo creado le faltaba quién se encargara de administrarlo para su uso y consumo y pensó en alguién para formarlo a imágen y semejanza que posea voluntad, inteligencia y sabiduría; dando halito de vida al hombre tomado del polvo y a la mujer sacada por disposición de la costilla para que compartiera y disfrutara por igual de los frutos de la creación.
Desde luego que Dios pensó en todo lo bueno para que existiera en torno a este ser que desde principio lo quiso inmortal bajo su obediencia; poniéndole restricciones y prohibiciones que le permitieran convertirse en el fin supremo de la creación algo que perdió y motivado por la soberbia se dejó…

Este artículo editorial marca mi retorno al mundo fascinante del pensamiento y la escritura propósitiva espero que lo plasmado llame la atención sobre todo de quienes, aún, conservan la esperanza de una Honduras capaz de levantarse y abrir mejor trato con los paises aliados especialmente con los que albergan la mayor población de la diáspora hondureña.